Por Pedro Gómez.

“una empresa docente” se creó en 1987 con motivo de la preocupación de un grupo de profesores del Departamento de Matemáticas de la Universidad de los Andes por contribuir a la mejora de la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas en Colombia. En sus casi 30 años de historia, “una empresa docente” ha pasado por diversas etapas que describimos brevemente a continuación.

 

 
Trabajo en la Universidad de los Andes

El trabajo de “una empresa docente” comenzó con la preocupación por las dificultades que existían en la Universidad de los Andes con el primer curso de matemáticas para estudiantes de Ciencias Sociales. Esta preocupación llevó a un grupo de profesores a trabajar en un diseño curricular alternativo para este curso. Este diseño se alejaba de la aproximación que se había venido usando y que consistía en hacer un repaso rápido del álgebra y la trigonometría del colegio. El nuevo diseño buscaba presentar algunos temas de las matemáticas como motivo de reflexión con el propósito de desarrollar en el estudiante su capacidad de identificación, definición, análisis y resolución de problemas de las ciencias sociales. Como consecuencia del trabajo realizado en este curso, este grupo de profesores fue encargado en los semestres subsiguientes de los otros dos cursos que constituían el ciclo de matemáticas para estudiantes de ciencias sociales de la Universidad. En cada uno de estos cursos, se realizó un proceso de innovación curricular sistemático y reflexivo.

Durante los primeros años de nuestro trabajo, nosotros ignorábamos la existencia de la comunidad de Educación Matemática. Esto significa que nuestro trabajo era producto de nuestra intuición, nuestro conocimiento y nuestra experiencia didáctica. Este trabajo no tenía ningún fundamento teórico o conceptual diferente de nuestras propias visiones sobre las matemáticas, su enseñanza y su aprendizaje, visiones, éstas, que hacíamos explícitas tanto en los borradores de los libros de texto, como en los documentos descriptivos de los proyectos.

Al analizar, en retrospectiva, estos procesos de innovación curricular, consideramos que ellos se aproximan en algunos aspectos a los lineamientos de la investigación–acción. Eran procesos recurrentes en los que se daba el bucle de reflexión, diseño, puesta en práctica, observación, evaluación y análisis. No obstante, al no conocer la existencia de la comunidad de investigación en Educación Matemática, no podíamos pretender hacer parte de ella y, por lo tanto, buscar que nuestro trabajo fuera reconocido. Esto se expresaba en nuestro poco interés por difundir, publicar y presentar a la crítica (excepto entre los mismos miembros del grupo) nuestro trabajo y en un esquema intuitivo de evaluación basado en las sensaciones y opiniones de los profesores participantes sin que se hubiesen realizado procesos sistemáticos de evaluación de los programas que tuvieran como soporte empírico el rendimiento de los estudiantes. Durante esta época, no publicamos trabajos y presentamos muy pocas ponencias en eventos. Tampoco conocíamos los trabajos de otros investigadores y, por consiguiente, no podíamos fundamentar el nuestro en esquemas conceptuales y metodológicos existentes. Finalmente, nuestra preocupación se centraba en el diseño y el desarrollo curricular, más que en la exploración de fenómenos particulares de la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas. Sin embargo, este trabajo tenía dos cualidades que hay que resaltar de nuevo: era sistemático y reflexivo. En todo caso, dado que estábamos producción materiales para los cursos, decidimos iniciar nuestra actividad editorial.

 
“una empresa docente” como sello editorial

Decidimos aprovechar el surgimiento de los sistemas de autoedición que comenzaron a aparecer por esta época para crear el primer sello editorial de la Universidad de los Andes (Mario Castillo creó en esa misma época Ediciones Uniandes). El trabajo editorial también buscaba producir recursos para nuestras actividades académicas. De esta forma, el primer libro que publicamos no fue en matemáticas. Fue un libro de finanzas escrito por el doctor Javier Serrano.

Como sello editorial, “una empresa docente” publicó diversos libros de texto para los cursos de la Universidad de los Andes. Más adelante, publicó libros de innovación e investigación en Educación Matemática. Fue uno de los primeros sellos editoriales en Educación Matemática en Latinoamérica. En esta página se puede apreciar la producción editorial de “una empresa docente”.

 
Contacto con la comunidad

Cuando llevábamos unos tres años de este trabajo, Luis Rico conoció un borrador de uno de nuestros libros de texto y me invitó a participar en el panel de resolución de problemas del Primer Congreso Iberoamericano de Educación Matemática. Yo no sabía qué era la “resolución de problemas”, ni tampoco quiénes eran autores como Rico o Schoenfeld. No obstante, mi participación en este congreso me puso en contacto con la comunidad de Educación Matemática iberoamericana y, sobre todo, con una de los investigadores de mayor prestigio, Luis Rico. Además, pude constatar que el trabajo que nosotros estábamos realizando en “una empresa docente” estaba bien enfocado y podía ser de interés para educadores matemáticos de otras latitudes. Fue un “gran” descubrimiento: no estábamos solos; nuestras preocupaciones eran compartidas por otras personas y nuestro trabajo tenía algo de sentido dentro de un contexto académico que desconocíamos. Sin embargo, constaté en el grupo algo que no me esperaba, pero que es natural: ellos escuchaban mis historias, pero me creían a medias. Pensaban, tal vez, que yo estaba exagerando para motivarlos. Constaté, entonces, un fenómeno que ha sido recurrente en “una empresa docente”: para hacer parte de la comunidad de Educación Matemática hay que participar activamente en ella; no basta con ser parte de un grupo en el que algunos miembros pertenecen a la misma. Este fenómeno me empujó a motivar a los miembros del grupo para que participaran en eventos nacionales e internacionales.

Nuestras preocupaciones y nuestros intereses también estaban cambiando. La experiencia que ya teníamos con los nuevos diseños curriculares dentro de la universidad nos había mostrado la importancia del papel del profesor en estos procesos de cambio. Por otro lado, nuestro trabajo se comenzaba a conocer en Colombia a través de la publicación y venta de nuestros libros de texto. Esto generó el interés de profesores e instituciones en nuestro trabajo y nos llevó a redirigir nuestras actividades hacia la comunidad de educadores matemáticos en Colombia. Creamos el Club EMA como medio para promover el inicio de una comunidad en nuestro entorno y comenzamos a preocuparnos por la problemática de la formación permanente de profesores de matemáticas.

 
Contribuciones a la Educación Matemática en Colombia

Dedicamos los siguientes años de trabajo a la misión que nos impusimos: contribuir a la mejora de la calidad de la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas en el país. Para ello, establecimos nuestras tres áreas de trabajo: formación, difusión e investigación.

En el área de formación, aprovechamos los proyectos de formación permanente de docentes (PFPD) recientemente creados por la secretaría de educación del Distrito para trabajar con profesores y directivos. Estos proyectos nos acercaron a la realidad curricular en las instituciones educativas de Bogotá y dieron lugar a diversos proyectos de investigación.

Además de la actividad editorial y del Club EMA que ya hemos mencionado, nuestras actividades de difusión se centraron en dos proyectos: el servidor en Educación Matemática y la Revista EMA. Cuando Internet apenas estaba apareciendo en el país, creamos uno de los primeros servidores de Internet en Educación Matemática en Latinoamérica. El servidor fue el medio con el que logramos comunicarnos con nuestros colegas de Colombia e Iberoamérica.

La Revista EMA fue uno de nuestros proyectos estrella desde que lo creamos. Con este proyecto, quisimos contribuir al desarrollo de la investigación y la innovación en Educación Matemática en nuestro país. Dedicamos la mayor parte de nuestros recursos a ayudar a los profesores del país para que pudieran compartir sus experiencias con sus colegas.

Por esta época, hicimos una reflexión profunda sobre nuestras metas y nuestras actividades. En la presentación de nuestro plan estratégico a Colciencias (1997), decíamos que en “una empresa docente” miramos la investigación como un medio para trabajar en la búsqueda de nuestra misión: aportar a la mejora de la calidad de la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas. Vemos nuestras actividades como parte del proceso de potenciación del Sistema Colombiano de Educación Matemática. Dadas las circunstancias actuales (i.e., Proyectos Educativos Institucionales y descentralización curricular), este proceso de potenciación debe estar basado en la innovación y la investigación. Esto requiere que se logren en el futuro por lo menos dos condiciones: aumentar la capacidad del sistema para permitir que surjan, se desarrollen y se multipliquen las iniciativas innovadoras y aumentar la capacidad del sistema para generar estas iniciativas. Para satisfacer estas condiciones se hace necesario lograr cambios en cuatro elementos del sistema: la comunidad colombiana de Educación Matemática, las instituciones educativas, los profesores de matemáticas y los investigadores en Educación Matemática. En este sentido se requiere fortalecer la comunidad de Educación Matemática colombiana como espacio dentro del cual instituciones educativas, profesores e investigadores puedan interactuar, discutir, criticar y definir los objetivos y la dinámica del sistema; aumentar la capacidad de las instituciones educativas y de los profesores para generar y desarrollar propuestas de innovación curricular; y vigorizar la capacidad de la comunidad de investigadores en Educación Matemática para apoyar este proceso. Estos requisitos imponen condiciones sobre tres aspectos: la formación de las personas, el fortalecimiento de la comunidad y la investigación.

 
Una pausa al inicio del milenio y nueva etapa

Al no ofrecer programas académicos formales, “una empresa docente” tenía que financiar sus actividades con los proyectos de formación e investigación que realizaba. Durante sus primeros 15 años de historia, este fue su principal problema. Al finalizar el siglo 20, estas presiones financieras llevaron a la Universidad de los Andes a reducir las actividades de “una empresa docente” a su mínima expresión. Regresó al Departamento de Matemáticas donde se mantuvo su centro de costos.

En octubre de 2008, René Meziat, director del Departamento de Matemáticas de la Universidad de los Andes, invitó a Pedro Gómez a pensar en ideas para reactivar “una empresa docente”. Iniciamos esta nueva etapa con Funes, el repositorio digital de documentos en Educación Matemática. Las páginas de este portal muestran la evolución de “una empresa docente” desde ese momento.

Mapa del portal


Universidad de los Andes. Reconocimiento como universidad: Decreto 1297 del 30 de mayo de 1964. Reconocimiento de la personería jurídica: Resolución 28 del 23 de febrero de 1949 del Ministerio de Justicia.