Editorial


Quiero dedicar la editorial de este número de la revista a los diez años de vida de "una empresa docente". La primera vez que tuve noticia de ella fue por un pariente a quien esta empresa le estaba ayudando a publicar un programa para un concierto de música barroca en la Iglesia de Usaquén. En ese entonces no me quedó muy claro qué era esa oficina tan rara de la Universidad de los Andes, pero unos meses más tarde me invitaron a trabajar allí. Hoy en día, después de cinco años, creo disponer de los elementos necesarios para describir a grandes rasgos lo que es y lo que ha sido esta empresa.

Su fundador es Pedro Gómez y comenzó con un grupo de profesores del Departamento de Matemáticas de la Universidad de los Andes. Su finalidad inicial era la de hacer un diseño curricular de matemáticas para los tres primeros semestres de ciencias sociales. Como toda empresa debía producir fondos para sobrevivir y de ahí que se dedicara a editar tarjetas de navidad, libros, programas musicales y a realizar proyectos de multimedia. Cuentan que fueron épocas de mucho entusiasmo y duro trabajo y que para socializar un poco y no perderse de vista los unos a los otros fue necesario instaurar la "hora de las galletas", en la cual todos debían suspender sus labores para reunirse y conversar; esta institución perdura hoy en día.

Poco a poco "una empresa docente" fue tomando otro color. La educación matemática se fue instalando y se comenzó a trabajar no solamente para realizar cambios curriculares en el interior de la Universidad, sino además para aportar ideas sobre la educación a profesores de matemáticas de otras instituciones. Con este fin nació el Club EMA, animado por la idea de formar una asociación de profesores de matemáticas que pudiera disponer de un medio de comunicación, organizar cursos permanentes de formación de maestros e invitar a profesores extranjeros que actualizaran los conocimientos de los participantes. Se realizaron dos simposios internacionales en educación matemática. El primero contó con la participación de los doctores Luis Rico de España, Jeremy Kilpatrick de Estados Unidos y Carlos Eduardo Vasco de Colombia y el segundo con la presencia de las doctoras Michèle Artigue y Regine Douady de Francia y el doctor Luis Moreno, profesor colombiano que trabaja en México.

Los contactos con estos investigadores extranjeros en el campo de la educación matemática fueron llevando a "una empresa docente" a realizar sus propios proyectos de investigación y a dedicar en adelante sus esfuerzos editoriales a la producción de libros de educación matemática y al desarrollo de la revista EMA. Fueron dos las líneas de investigación adoptadas: en la primera se abordó la problemática de la formación de maestros y en la segunda el tema de la enseñanza y el aprendizaje del precálculo.

Además de éstas, son muchas las historias y realizaciones de "una empresa docente" a todo lo largo de sus diez años de existencia y que están marcados por la dirección de Pedro Gómez. Como todo ser vivo, "una empresa docente" ha crecido y se ha desarrollado, siendo numerosas las personas que han participado y contribuido a su evolución. Dentro de ellas quiero destacar a Margarita de Meza quien desde la decanatura de la Facultad de Ciencias de la Universidad ayudó a la consolidación de nuestra empresa. Hoy, con sus múltiples ocupaciones, aceptó el reto de la dirección reemplazando en su cargo a Pedro Gómez. Quiero aprovechar esta ocasión para darle la bien venida a nuestro equipo.

Puede ver el lector cómo el nombre de "empresa docente" se ha ido llenando de significados.

Uno de los grandes retos que asumimos fue el de hacer la revista EMA, convencidos de la importancia de aportar a la comunidad de educadores matemáticos un medio de comunicación en el cual se puedan compartir ideas, tanto con colegas nacionales como internacionales.

Para cerrar esta editorial quiero comentar que hemos realizado varios cambios en la revista. Los editores asociados de cada una de las secciones tomaron a su cargo otra sección, tal y como se precisa en la contracarátula. La sección que llevaba el nombre de "Matemáticas recreativas" dejó de existir. Desde que nació la revista nos hemos preocupado por estar atentos a cuales son los temas y los posibles centros de interés y necesidades de los profesores de matemáticas. Es por ello que creamos la sección que se denomina "Reflexiones didácticas desde y para el aula". En el interior de esta revista encontrarán la información necesaria para que puedan escribir y hacer por tanto sus aportes a esta nueva sección.

Cuento por adelantado con sus valiosos aportes para las distintas secciones. Esta revista nuestra es también de ustedes y requerimos de su participación para que pueda seguir creciendo.

Cristina Carulla
Editora